México se está hundiendo en un pantano de sangre, inmundicia, corrupción e incapacidad, sin embargo, otros actores políticos en otras latitudes requieren de nuestra atención a causa de su peligrosidad y circunstancias muy particulares, ya que de no hacerlo, amenazan con extender la flama e iniciar un conflicto bélico de talla internacional.
Nos referimos obviamente al grupo terrorista HAMÁS que, dicho sea de paso, tiene sometido por la fuerza al pueblo palestino. Dicho grupo aparece hace poco más de tres décadas durante la primera Intifada, que, a diferencia de la OLP que promovía el nacionalismo y panarabismo político, HAMÁS, liderado por terroristas extranjeros y algunos pocos religiosos, aparece por primera vez con la máscara del ‘celo’ islámico.
HAMÁS, pues, no es un grupo político, como tampoco religioso en el estricto sentido de la palabra. Se trata de una simple banda de delincuentes enloquecidos que toman la yihad o “guerra santa” del islam como pretexto para encubrir sus fechorías. Mosab Hassan Yousef lo aclara con precisión en su famoso libro:
—“Para Israel los nacionalistas de la OLP habían sido tan sólo un problema político necesitado de una solución política. Hamás, por otra parte, islamizó el problema palestino convirtiéndolo en un problema religioso. Y este problema sólo podía ser solventado por medio de una solución religiosa, cosa que significaba que nunca podría ser resuelto, porque nosotros creíamos que la tierra le pertenecía a Alá. Punto. Fin de la discusión. Por tanto, para Hamás el problema último no será la política de Israel, sino la misma existencia del estado de Israel” (Hijo de Hamás, pág. 57).
En sentido étnico y político HAMÁS no representa a los palestinos, puesto que se trata en su mayoría de terroristas extranjeros que con la máscara del celo “islamista” fueron metiéndose entre ellos hasta derrocar a los líderes políticos locales y hacerse del poder, convirtiendo la vida de los pobladores en un infierno (peor del que ya tenían). Infierno regido bajo la falsa bandera del Islam, pero que sólo representa a vividores violentos cuya cosmovisión no admite contrarios, individuos adoctrinados radicalmente bajo la máscara aparente de un ‘celo’ islamista, aunque lo cierto es que se trata de simples criminales ambiciosos y perversos (Se recomienda al respecto leer la valiosa obra de Luis de la Corte, titulado «Historia de la Yihad»; texto publicado por el FCE)
La cuestión de fondo es que durante todos estos años el grupo terrorista HAMÁS se apoderó del liderazgo y conducción política de los palestinos, asfixiando a ese pueblo y tomando las peores acciones y decisiones en su nombre. Tan es así que el fatídico 7 de octubre de 2023 invaden Israel y cometen la peor matanza de civiles de la historia moderna en ese país hermano. Para poner en perspectiva las cosas y traer a la memoria colectiva, ese día las huestes criminales de HAMAS invaden Israel tomando por sorpresa a los participantes de un festival musical, así como algunas localidades asesinando despiadadamente a 1,200 civiles: a personas inocentes y desarmadas, las que golpearon, quemaron, violaron e incluso secuestraron. Familias enteras de las localidades invadidas fueron asesinadas dentro de sus casas y otras fueron llevadas como rehenes para posteriormente intercambiar por terroristas detenidos en cárceles de Israel.
Uno de los grandes problemas para resolver la situación y enjuiciar a estos asesinos despiadados, es el desconocimiento casi generalizado de la realidad. Los malvados líderes de HAMÄS conocedores de la mentalidad occidental, de su rechazo inmediato y manifiesto contra las injusticias y los abusos, como hienas (que lo son) cometen los peores y más condenables crímenes y como plañideras van a lloriquear ante los medios de comunicación occidentales presentándose como ‘víctimas’ de los israelíes. En otras palabras: TIRAN LAS BOMBAS Y ESCONDEN LA MANO”.
¿Cómo solucionar el terrible problema y exhibir a semejante banda de archicriminales enloquecidos y ambiciosos? Mientras los países occidentales continúen acusando a Israel de lo que sucede y acogiendo a los terroristas de HAMÁS como ‘victimas’ el problema lejos de resolverse crecerá.
La realidad, sin embargo, es que la dura opresión de HAMÁS contra el pueblo palestino llegó al límite. El cansancio de esa gente agobiada y sin rumbo, agobiado por una guerra que no inició (sino los cobardes de HAMÁS que después de sus horrendos crímenes corren a esconderse entre la población civil en escuelas, hospitales, zonas habitacionales, etc.) tal parece que tocó fondo y esta semana las grandes manifestaciones de palestinos en el norte de Gaza, expresando su repudio contra HAMÁS han desnudado desde dentro al impostor. La piel de la oveja está cayendo de manera pública; exhibiendo a la hiena que siempre ha sido HAMÁS.

(Foto publicada en el Portal de noticias CNN/ 25/Mar/2025)
Occidente no puede (ni debe) olvidar jamás que para el mundo musulmán judíos y cristianos somos infieles a los que hay que ‘convertir’ y mientras nos opongamos, la yihad o guerra religiosa contra nosotros está justificada por el Islam, pero, más todavía, por sus malvados líderes, para los que religión, política, poder y dinero son una sola cosa, y en el nombre del Islam justifican los peores crímenes.
HAMAS asesina con crueldad y saña a personas inocentes (niños, mujeres, ancianos, familias completas, etcétera) y cuando Israel sale a defender a los suyos los terroristas, tomándole el pelo a los ingenuos, salen como plañideras a llorar y hacerse a las víctimas. El mundo judeocristiano debe entender que para HAMAS y todos los grupos islámicos radicales, a causa de su propia fe inventada por Mahoma e interpretada violentamente por los seguidores de la yihad moderna, no somos mas que enemigos infieles a los que hay que convertir o derrotar (matar), consigna que considera a todos los continentes…. ¡El lobo siempre será lobo! ¿O qué considera usted estimado lector?
¡Hasta el próximo sábado si Dios nos permite!
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